5 prejuicios sobre la hipnosis que te conviene dejar de creer

¿La hipnosis te deja indefenso, incapaz de mentir o dormido? A continuación te mostraremos 5 conceptos erróneos sobre la hipnosis que muchos creen.

La hipnosis es inútil negarla, nos fascina, quizás porque a través de ella podemos lograr muchos efectos particulares e inexplicables. A través de la hipnosis, las personas pueden:

  • Tener alucinaciones visuales o auditivas
  • Mover sus cuerpos sin saberlo
  • Sentir menos dolor.

Pero muchas cosas que creemos sobre la hipnosis son tonterías. Te presentamos los siguientes prejuicios y tópicos que debes dejar de creer ya mismo.

Prejuicio de hipnosis #1: Solo los débiles mentales pueden ser hipnotizados

No es absolutamente cierto, en todo caso, es exactamente lo contrario. Cuanto mayor sea tu inteligencia y un fuerte autocontrol, más fácilmente podrás ser hipnotizado. El trance hipnótico aumenta la concentración, por lo que las personas con problemas de salud mental pueden tener más dificultades para entrar en un estado de hipnosis.

Sin embargo, la dificultad de entrar en un estado hipnótico no significa que haya algo malo en nosotros, ya que la susceptibilidad a la hipnosis varía mucho de una persona a otra. Los estudios muestran que alrededor del 30% de las personas son relativamente resistentes a ser hipnotizadas, aunque, con esfuerzo, suele lograrse el estado hipnótico.

Terapia de hipnosis

Prejuicio de hipnosis #2: Los hipnotizados están indefensos

Falso. Es muy complicado conseguir que las personas hagan cosas en un trance hipnótico que normalmente no harían, ya que las personas hipnotizadas no se separan de su moral ni de su comportamiento normal. Ciertamente, al aprovechar el hipnotismo, es posible reducir las inhibiciones de las personas para que sean más propensas a aceptar las sugerencias.

Los hipnotizadores de escenario se apoyan en esta sugestión. Solo utilizan algún cómplice del público, llaman la atención y voalá, el cómplice comienza a aullar como un perro o a chillar como un gato. Solo es charlatanería. Si te apetece, mientras miras la tele siempre puedes empezar a aullar, nadie te lo prohíbe.

Prejuicio de hipnosis #3: las personas hipnotizadas están dormidas

Es cierto que las personas hipnotizadas pueden parecer dormidas porque tienen los ojos cerrados y están en paz, pero no duermen. Las ondas cerebrales de una persona hipnotizada no son como las de una persona que duerme. En realidad, el trance hipnótico es un alto estado de concentración.

A partir de las mediciones realizadas con el EEG (encefalograma), se ha observado que una persona hipnotizada tiene un alto nivel de ondas alfa. Las ondas alfa tienen una tendencia con una frecuencia entre 8-13 Hz que se registran en la parte posterior, es decir en la parte occipital del cráneo, cuando el sujeto se encuentra en un ambiente tranquilo con los ojos cerrados, pero está consciente y alerta.

Ondas alfa en hipnosis

Prejuicio de hipnosis #4: fui tratado por un hipnotizador durante una sesión

Estas son las afirmaciones más falsas que se pueden escuchar, incluso quienes trabajan en hipnoterapia se distancian de tales frases. Por supuesto, las personas afirman que se curaron en una sesión, porque decir esto es una buena historia. ¿Quién quiere que alguien lo escuche decir cómo le tomó 10 años, 4 divorcios y 20.000 parches para dejar de fumar?

A través de la hipnosis, no hay cura con una sola sesión, esa es la verdad. Los psicólogos que usan hipnoterapia insisten en que los pacientes deben comprometerse con al menos 6 sesiones y, en algunos casos, se requieren hasta 20 sesiones. No es una burda especulación, el cambio lleva tiempo.

También debe tenerse en cuenta que la hipnoterapia se agrega a otros tipos de tratamiento en lugar de utilizarla como método principal.

Prejuicio de hipnosis #5: el hipnotizador es extraño

Por supuesto, el hipnotizador que sale en televisión debe serlo, de lo contrario, ¿cómo capta tu atención? En realidad, si estuviera vestido con colores fosforescentes y comenzara a poner los ojos en blanco mientras trataba de hipnotizarte, sería solo una distracción para ti.

Es más que seguro que la sesión de hipnosis se lleve a cabo frente a un hipnotizador vestido con sobriedad y, en todo caso, con un traje gris.

 

Psicólogo y sexólogo de profesión con número de colegiado AO09281. Creador y administrador de Ciberpsique. Me dedico a la redacción online desde hace más de 10 años. Disfruto creando contenido de psicología y salud mental, intentando que resulte interesante para cualquier persona.

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