Hipófisis: anatomía y funciones neurológicas

Al igual que todos los componentes de nuestro organismo, la hipófisis tiene funciones de gran importancia. La hipófisis, llamada también glándula pituitaria, a menudo se asocia con el hipotálamo, ya que en parte depende de este. A continuación podrás conocer qué es la glándula pituitaria, cuál es su relación con el hipotálamo, así como sus partes, funciones y trastornos asociados.

¿Qué es la hipófisis o glándula pituitaria?

La hipófisis es una glándula endocrina, por lo tanto, segrega hormonas a los capilares sanguíneos para que las lleven a las células blancas y así puedan cumplir su función. También llamada glándula pituitaria, la hipófisis se localiza en la silla turca, la cual se ubica en la vertiente endocraneal del hueso esfenoides.

Glándula pituitaria

El tamaño de esta glándula endocrina es similar al de un guisante y se relaciona anatómica y funcionalmente con el sistema nervioso. Cabe señalar que la glándula pituitaria a veces es denominada como ‘glándula maestra’ o ‘glándula principal’, pues tiene una gran influencia sobre diferentes órganos y regula muchas actividades de las glándulas endocrinas.

Relación con el hipotálamo

El hipotálamo está ubicado justo encima de la hipófisis. Este envía mensajes hormonales o eléctricos a la glándula pituitaria, por lo cual de alguna manera decide qué hormonas liberará la hipófisis. Ambas glándulas endocrinas se encuentran conectadas por el llamado sistema portal.

Anatomía de la hipófisis

La glándula pituitaria se divide en dos partes: lóbulo anterior o adenohipófisis y lóbulo posterior o neurohipófisis. El hipotálamo se encuentra conectado con ambas partes de la hipófisis, y de acuerdo a las señales que envíe a la glándula pituitaria, reaccionará una de sus partes para segregar determinada hormona.

Anatomía de la hipófisis

Adenohipófisis

La adenohipófisis segrega diversas hormonas cuando el hipotálamo manda una señal hormonal. Las hormonas que libera el lóbulo anterior de la hipófisis son las siguientes:

  • HC (hormona del crecimiento): promueve el crecimiento de tejidos y huesos, entre otras funciones.
  • LH (hormona luteinizante): estimula la producción de hormonas por las gónadas, es decir, los órganos productores de gametos o células sexuales (testículos y ovarios).
  • FHS (hormona foliculoestimulante): complementa la estimulación de la hormona luteinizante.
  • THS (tirotropina): estimula la producción de hormonas en la tiroides.
  • ACTH (corticotropina): estimula la producción de hormonas en las glándulas suprarrenales.
  • PRL (prolactina): estimula la producción de leche en las glándulas mamarias.

Neurohipófisis

Por su parte, la neurohipófisis o lóbulo posterior reacciona a impulsos nerviosos o señales eléctricas enviadas por el hipotálamo. En este caso, la neurohipófisis no produce sus propias hormonas, sino que las recibe del hipotálamo, las almacena y las libera:

  • ADH (hormona antidiurética o vasopresina): regula la cantidad de orina que eliminan los riñones.
  • Oxitocina: facilita la lactancia y causa contracciones en el útero durante el parto y los orgasmos.

Funciones neurológicas

Tal y como se acaba de explicar, cada parte de la hipófisis o glándula pituitaria se encarga de secretar algunas hormonas de acuerdo a la señal recibida por parte del hipotálamo. Por lo tanto, la función de esta glándula endocrina es segregar hormonas que influyen y/o regulan las actividades de distintos órganos u otras glándulas endocrinas.

El hipotálamo regula la segregación de las hormonas de la glándula pituitaria mediante la liberación de hormonas hipofisiotrópicas gracias a un mecanismo de retroalimentación negativa entre hipotálamo, hipófisis y los receptores específicos para cada hormona. De este modo se estimula o inhibe la secreción de algunas hormonas.

Funciones neurológicas de la hipófisis

Las hormonas hipofisiotrópicas y sus funciones en la glándula pituitaria son las siguientes:

  • GHRH (somatoliberina o somatocinina): estimula la producción de la hormona de crecimiento.
  • TRH (corticoliberina): estimula la secreción de la tirotopina, la cual estimula la producción de hormonas en la tiroides.
  • LHRH (gonadoliberina): estimula la producción de las hormonas LH y FHS
  • GHIH (somatostanina): inhibe la producción de la hormona de crecimiento.

Trastornos asociados a la glándula pituitaria

Por otro lado, hay algunos trastornos asociados con la hipófisis a causa de la sobreproducción o deficiencia de las hormonas segregadas por esta glándula endocrina. Entre estos se encuentran los siguientes:

Acromegalia

Es causada por la sobreproducción de la hormona del crecimiento. Se caracteriza por generar un crecimiento descontrolado de las manos, pies, nariz y mandíbula de la persona afectada. La mayoría de los casos, la acromegalia se produce por un tumor benigno en la hipófisis.

Gigantismo

También causado por el exceso de la hormona de crecimiento, este trastorno se presenta antes del cierre de la epífisis del hueso, ya que cuando ocurre después es denominado acromegalia.

Diabetes Insípida

A diferencia de los trastornos anteriores, este es ocasionado por la deficiencia de la hormona antidiurética o vasopresina. Quienes padecen de diabetes insípida presentarán como únicos síntomas una gran sensación de sed y excesiva producción de orina.

Otras patologías o trastornos asociados con la glándula pituitaria son el déficit de la hormona de crecimiento, el síndrome de Sheehan, el adenoma hipofisario, el hipopituitarismo, entre otros.

Tal como se puede apreciar, la glándula pituitaria o hipófisis es indudablemente una glándula endocrina con funciones muy importantes, pues gracias a esta muchos de nuestros órganos y otras glándulas endocrinas pueden funcionar correctamente.

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